¿Te da miedo negociar con los bancos o aseguradoras?

Pues sí, pienso que al que no le da “miedo” le da pereza tratar con alguien de un banco o aseguradora porque cree que o bien le van a intentar engañar o bien va a tener que valorar entre varias entidades para saber que cláusulas tiene y si es justo lo que busca.

Lo primero que hay que tener en cuenta es, que como en todos los sectores cada uno hace y vende la película que le interesa y al precio que cree conveniente, por lo que siempre debemos valorar al menos 3 opciones ya que a veces lo barato sale caro.

¿Qué debemos tener presente al ir a tratar con un asesor?

Lo que al menos a mí interesa es: lo primero saber que es lo que necesito y si no preguntar, ver toda la información disponible sobre el producto que quiero adquirir, que me aclaren conceptos y vea en el contrato que cumple mis expectativas.

Muchas veces los gestores manejan gran cantidad de productos, de los cuales no todos son expertos. Esto, nos puede generar confusión o llegar a contratar algo que, llegado el día, a veces no tan lejano, no es lo que realmente queríamos y pasan años hasta que encontramos o nos recomiendan otro, que cumple mejor nuestras necesidades.

Llevo 14 años trabajando en distintos bancos y aseguradoras, lo que siempre he visto es que cuanto más explico el producto, sea cual sea, los clientes lo contratan más porque están convencidos de la compra que han hecho. De igual forma, he visto muchos asesoramientos en los cuales al no quedarle claro a la persona que está en frente, su cerebro opta por la mejor opción que es irse y no seguir adelante.

 

¿En qué nos tenemos que fijar cuando vamos a contratar una hipoteca?

 

Algo importante y que se oye mucho (porque a veces es cierto) es “lo haré con quien me la de” pero además de tener en cuenta el tipo de interés y los años hay que analizar las vinculaciones que nos quieran incluir para que ese tipo baje ya que nos pueden pedir aparte del seguro de hogar y vida (que muchas veces los precios son el doble que en otra compañía), añadir aportaciones anuales a planes de pensiones, fondos de inversión, seguro de protección de pagos, etc. y otros bancos no, valorando así cada oferta de forma global.

 

¿Qué es lo que lo tengo que valorar a la hora de constituir un ahorro o realizar una inversión?

A la hora de constituir un producto de ahorro lo más importante es ver el plazo que tiene o recomiendan, la rentabilidad estimada y los gastos anuales, ya que hay productos de ahorro/inversión, en los cuales los primeros 10 años una parte importante del dinero que destinamos a ahorro, se diluye en esas comisiones y hemos estado años ahorrando para tener lo mismo que hubiéramos tenido en cuenta corriente. 

 

Cuando ya tenemos un patrimonio creado y lo que vamos a hacer es cambiar o empezar una inversión hay que atender a su fiscalidad, que métodos de gestión y seguimiento va a tener y el objetivo de rentabilidad/riesgo que buscamos.

Si nuestro capital no está garantizado, mucha gente cree que la renta fija es casi como un plazo fijo de antaño y muchos inversores han experimentado (estos años y en otros momentos adversos) pérdidas considerables. 

Otro caballo de batalla en el mundo bancario/asegurador es el de los “regalos” por abrir una cuenta o el de los planes de pensiones. Las “guerras” que se crean por captarlos ofreciendo bonificaciones de hasta un 5% en efectivo. Saber que, a priori, parece muy interesante pero que si te lo van a dar en 7 años, en un plan que ellos eligen o que su gestión comparada con otras entidades es insuficiente, es un regalo envenenado, ya que realmente vamos a perder o conseguir menos que en otro que aunque no nos “regalen nada” o menos si se preocupan de la evolución del plan (rentabilidades pasadas, no garantizan rentabilidades futuras) y tienen un equipo de inversión mucho más profesional.

En el mercado, existe una amplia gama de productos que se adaptan totalmente a las necesidades que buscamos, pero la mayoría de las veces nos conformamos por el tiempo que tenemos o queremos dedicarle y por desconocimiento solo preguntamos en nuestra entidad de referencia o a algún conocido para saber con quien lo contrató.

Como resumen, debemos tener un asesor cualificado que nos oriente y proponga opciones que realmente nos satisfagan mostrándonos las ventajas y desventajas que se adapten a nuestra situación actual y/o futura e ir revisándolas periódicamente o cuantas veces se necesite.

Ya sé que es muy bonito decirlo, pero no es tan difícil conseguirlo.

Un cordial saludo,

Javier Muñoz Durán

Economista y Asesor

 

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