Claves para mejorar nuestra reputación de marca

Uno de los objetivos más perseguidos en el apasionante mundo de las ventas es mejorar la capacidad de influencia en la decisión de compra de los clientes potenciales de nuestra marca, servicio o producto. Por ello, y con la finalidad de aumentar de nuestras ventas, debemos tener en cuenta la importancia de nuestra reputación, un concepto definido por la Real Academia Española (RAE) como el “prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo”, es decir, la imagen con la que somos percibidos por nuestros usuarios.

Esta reputación puede hacer tambalear nuestras ventas si no somos capaces de definir una estrategia clara para mejorar de forma continua esta proyección pública. Por ello, vamos a comentar algunos aspectos a tener en cuenta que nos ayudarán a establecer una reputación óptima.

Uno de los elementos que están cobrando cada vez más importancia es acompañar al usuario durante el proceso de compra. Antes, el cliente potencial recibía un impacto publicitario y éste decidía si compraba un determinado producto. Ahora, este mismo usuario pregunta durante dicho proceso antes de recibir estímulos comerciales, y debemos estar atentos a responder en el momento y la forma adecuada para nuestros intereses.

Otro aspecto fundamental para que nuestra reputación sea la mejor posible es una política de transparencia ante posibles crisis de imagen a los que estamos expuestos en nuestro a día, magnificados en ocasiones por la aparición de determinados comentarios u opiniones negativas vertidas en Redes Sociales.

En este caso, la recomendación es clara: si hemos hecho algo mal, siempre podemos pedir disculpas por el error cometido, explicar las razones que nos han llevado a esta situación y ofrecer una respuesta rápida y ajustada a las necesidades de nuestros clientes potenciales.

Por tanto, la reputación de nuestra empresa es un valor fundamental para lograr los objetivos de ventas. Quién no sea consciente de su importancia, se puede enfrentar a un doble problema: el primero, caer en una crisis de imagen; el segundo, no disponer de las herramientas necesarias para contrarrestar esta reputación negativa.

¡Cuide su reputación!

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